El potasio es un mineral esencial para el buen funcionamiento del organismo. Participa en la contracción muscular, la transmisión de los impulsos nerviosos y el equilibrio de líquidos. Sin embargo, muchas personas no son conscientes de que sus niveles de potasio están por debajo de lo necesario. Esto puede deberse a una dieta deficiente, pérdidas excesivas por sudor o micción, o a condiciones médicas que afectan su absorción o excreción.
Reconocer los signos tempranos de la deficiencia de potasio (hipopotasemia) es fundamental para evitar complicaciones de salud. Algunos síntomas son claros, mientras que otros pasan inadvertidos o se confunden con otros problemas.
1. Calambres nocturnos en las piernas
El dolor repentino en las pantorrillas durante la noche puede indicar bajos niveles de potasio. Este mineral es clave en la contracción muscular, y su déficit favorece los espasmos involuntarios.
2. Fatiga y debilidad persistente
La sensación constante de cansancio y falta de fuerza, incluso después de descansar, puede deberse a la deficiencia de potasio, ya que afecta la producción de energía y la función muscular.
3. Palpitaciones e irregularidades en el ritmo cardíaco
El potasio ayuda a regular los impulsos eléctricos del corazón. Su déficit puede causar palpitaciones, arritmias o sensación de latidos irregulares, que deben ser evaluados por un profesional.
4. Hormigueo en manos y pies
La alteración en la función nerviosa por falta de potasio puede provocar sensaciones de cosquilleo o entumecimiento en las extremidades, conocidas como parestesias.
5. Debilidad y rigidez muscular
Además del cansancio, el déficit de potasio afecta la contracción y relajación muscular, generando rigidez, pesadez o debilidad tras el esfuerzo físico.