El problema silencioso de la creatinina alta

La creatinina es un desecho que se produce cuando los músculos trabajan. Normalmente, los riñones la filtran y la eliminan por la orina. Cuando los niveles suben, suele indicar que los riñones están trabajando con mayor esfuerzo. No siempre hay síntomas claros al inicio, y eso lo vuelve aún más delicado.
Con el tiempo, pueden aparecer señales sutiles. Cansancio persistente. Hinchazón leve. Boca seca al despertar. Orina espumosa o más oscura. Muchas personas piensan que es solo la edad o el calor. Sin embargo, la hidratación nocturna, la inflamación crónica y ciertos hábitos alimentarios pueden influir más de lo que parece.
Aquí aparece un punto clave. Durante la noche, el cuerpo entra en modo de reparación. Lo que consumes antes de dormir puede apoyar o dificultar ese proceso. Y aquí es donde entran las bebidas suaves, sin cafeína y con propiedades tradicionalmente valoradas.
Por qué las bebidas nocturnas importan más de lo que crees

Durante el sueño profundo, el flujo sanguíneo renal cambia y los procesos de filtración se ajustan. Si llegas deshidratado a la noche o con inflamación acumulada, los riñones trabajan con más carga. Una bebida adecuada no “cura”, pero puede favorecer hidratación, diuresis suave y reducción del estrés oxidativo.