3. No olvides darle la vuelta a la ropa.
Darle la vuelta a la ropa antes de lavarla ayuda a proteger la capa exterior de la fricción y la decoloración. Esto es especialmente importante para la ropa oscura y de color, ya que ayuda a conservar su color y apariencia. También reduce la formación de bolitas y el desgaste de la tela.
4. Evite lavar todo con agua fría.
Aunque el agua fría ahorra energía y es suave con las telas, puede que no elimine eficazmente todo tipo de manchas y bacterias. Para ropa muy sucia o blanca, usar agua tibia o caliente puede ser más efectivo para la limpieza y la higiene.
5. Nunca omita el filtro de pelusa.
El filtro de pelusas de su secadora está diseñado para atrapar la pelusa y la suciedad de la ropa. Si no lo limpia con regularidad, puede reducir el rendimiento de la secadora, prolongar los tiempos de secado e incluso representar un peligro de incendio. Limpie siempre el filtro de pelusas antes o después de cada ciclo de secado.
6. No sobrecargue la lavadora.
Sobrecargarla puede impedir que la ropa se mueva libremente, lo que resulta en una limpieza insuficiente y un mayor desgaste. También puede sobrecargar el motor y el sistema de suspensión de la máquina, lo que puede causar problemas mecánicos.
7. Evite usar demasiado detergente.
Usar demasiado detergente puede provocar la acumulación de residuos en la ropa y en la lavadora. Esto puede hacer que la ropa se ponga rígida e irritar la piel sensible. Siga siempre las instrucciones del fabricante sobre el uso del detergente según el tamaño de la carga y el grado de suciedad.
8. Nunca deje ropa mojada en la lavadora.
Dejar la ropa mojada en la lavadora durante períodos prolongados puede provocar moho y olores desagradables. También puede causar que los colores se destiñan y las telas se deformen. Siempre coloque la ropa en la secadora o cuélguela para que se seque inmediatamente después de terminar el ciclo de lavado.