Sumá el azúcar rubia y mezclá hasta que se humedezca por completo.
Agregá la crema de leche y cociná revolviendo constantemente hasta que espese.
Cuando la mezcla tome tono dorado intenso y consistencia espesa, retirarla del fuego.
Verté inmediatamente en un molde forrado con papel manteca y emparejá la superficie.
Dejá enfriar por completo antes de cortar en cubos.
Dulce de chocolate alemán
Ingredientes
• 350 g de chocolate semiamargo
• 1 taza de coco rallado
• 3/4 taza de nueces picadas
Preparación
Derretí el chocolate semiamargo a baño María o en microondas, mezclando cada 20 segundos.
Sumá el coco rallado y las nueces picadas. Mezclá bien hasta obtener una base pareja.
Verté la preparación en un molde pequeño forrado con papel manteca.
Aplastá suavemente para eliminar burbujas y lograr una superficie uniforme.
Llevá a la heladera 1 hora o hasta que quede firme.
Cortá en cubos rectos usando un cuchillo bien afilado.
Dulce de miel y nueces
Ingredientes
• 1 taza de manteca
• 1 taza de miel
• 1 taza de nueces picadas
Preparación
En una olla, derretí la manteca a fuego bajo.
Agregá la miel y mezclá hasta que se integren por completo.
Incorporá las nueces picadas y cociná a fuego medio, revolviendo unos minutos hasta espesar.
Verté la mezcla en un molde chico forrado con papel manteca.
Alisá la superficie y dejá enfriar a temperatura ambiente.
Llevá a la heladera hasta que esté firme y cortá en cubos.
Estas cuatro opciones permiten preparar dulces artesanales con pocos ingredientes y un resultado prolijo, firme y con mucho sabor.
Cada receta combina texturas suaves con un toque crocante o cremoso, ideales para compartir en cualquier momento.