La miel pura tiende a cristalizarse de forma natural, sobre todo en climas fríos o cuando la temperatura baja de los 14 °C.
Miel auténtica: se vuelve más espesa y presenta pequeños gránulos, sin perder sus propiedades.
Miel falsa: permanece líquida durante todo el año, lo que puede indicar tratamiento térmico o mezcla con azúcares.
4. Prueba del papel
Coloca unas gotas de miel sobre un papel o servilleta limpia.
Miel auténtica: permanece en la superficie sin esparcirse ni humedecer el papel.
Miel falsa: deja un halo húmedo debido a la presencia de agua o jarabes.
5. Aroma, sabor y textura
Aroma: la miel pura tiene un olor floral y profundo.
Sabor: puede ser dulce con ligeras notas amargas.
Textura: densa y ligeramente pegajosa, dejando una sensación cálida en la garganta.
La miel falsa suele ser excesivamente dulce, sin matices aromáticos y se disuelve rápido en la boca.
Consejos y recomendaciones
Compra miel a productores locales o en ferias, donde sea más fácil conocer su origen.
Evita la miel que luzca demasiado líquida y clara durante todo el año.