Imagina este momento. La casa está en silencio, apagas la luz, te sientas unos minutos antes de dormir y sostienes una bebida tibia entre las manos. El vapor sube lentamente, el aroma es suave y reconfortante. No es solo una infusión. Es una señal para tu cuerpo de que el día terminó y que ahora toca reparar, filtrar y descansar. Si alguna vez has visto la palabra “creatinina” resaltada en rojo en tus análisis, sabes lo inquietante que puede ser. Y aquí surge la gran pregunta: ¿puede algo tan sencillo como una bebida nocturna apoyar el trabajo de tus riñones mientras duermes?

Muchas personas en México, especialmente después de los 50, viven con esa preocupación silenciosa. Fatiga al despertar, hinchazón, pesadez en las piernas o la sensación de no haber descansado del todo. Este artículo no promete bajar números de la noche a la mañana. Promete información clara, hábitos realistas y opciones tradicionales que pueden acompañar el cuidado renal de forma responsable. Quédate, porque la número uno suele sorprender por lo simple que es.