La historia del dentista hijo de un padre con síndrome de Down
Las redes sociales han sido testigos de numerosas historias conmovedoras que han inspirado a millones en todo el mundo, mostrándonos realidades que desafían las expectativas y prejuicios.
Una de estas historias ejemplares es la de Sader Issa, un dentista cuyo camino hacia el éxito fue moldeado por el amor y la determinación de su padre, Jad Issa, quien tiene síndrome de Down, que demuestra que la fuerza del amor puede hacer posible incluso lo que para muchos parece imposible.
El padre con síndrome de Down que crio a su hijo profesional
La historia de Sader y Jad desafía uno de los estigmas más comunes relacionados con las personas con síndrome de Down: la creencia de que no pueden ser padres.
A pesar de los desafíos que la concepción puede presentar en casos donde un padre tiene síndrome de Down, Sader es un testimonio viviente de que es posible tener un hijo sin heredar el cromosoma 21 de su padre.
Su padre, Jad Issa es un hombre con síndrome de Down de 46 años, originario de Siria, que ha roto todas las barreras en torno a esta enfermedad, formando una familia llena de amor con la que logró brindarle educación a su hijo que ahora es un gran dentista.
Para Jad, no sólo era su condición de tener un cromosoma extra lo que hacía que encontrar el amor y lograr formar una familia fuera más difícil para él, sino que también vivir en un país que ha sido azotado por la guerra.
Sin embargo los planes para su vida eran diferentes, mientras trabajaba en el campo, Jad conoció a Samir, la mujer que se convertiría en esposa y la madre de su hijo, traspasando todas las barreras del amor.