Limpiar el horno es una de esas tareas domésticas que la mayoría posponemos lo más posible. La comida quemada, la grasa pegajosa y el fregado constante hacen que sea fácil evitarla. Pero ¿y si hubiera una manera de que la limpieza del horno fuera rápida, sencilla e incluso un poco gratificante?
Recientemente descubrí un método que cambió por completo mi forma de limpiar mi horno: la limpieza con vapor. Después de probarlo, estoy convencida de que nunca volveré a usar los limpiadores de horno tradicionales. He aquí por qué esta sencilla técnica se ha convertido en mi atajo favorito en la cocina.
Cómo funciona la limpieza con vapor
La limpieza con vapor es increíblemente sencilla y a la vez muy efectiva. El proceso consiste en colocar un recipiente con agua dentro del horno y calentarlo hasta que se forme vapor. Ese vapor penetra la grasa endurecida y los residuos pegados, aflojándolos para que se puedan limpiar con el mínimo esfuerzo, sin necesidad de productos químicos agresivos ni fregar en exceso.
Guía paso a paso para limpiar tu horno con vapor