Masticables, tiernas y crujientes, estas galletas tradicionales ofrecen una delicia inesperada gracias a un ingrediente sorprendente.
Si buscas una galleta con todas las texturas, desde un centro suave hasta bordes crujientes, esta receta es imprescindible. El panko, que suele encontrarse en platos salados, adquiere un nuevo protagonismo, aportando a estas galletas un delicado crujido sin apelmazarlas.
Es una receta nostálgica con un toque divertido, y una vez que la pruebes, entenderás por qué se ha conservado durante generaciones.
Ingredientes
Para las galletas
Mantequilla sin sal — ½ taza, suavizada
Azúcar glas — ½ taza
Extracto de vainilla — 1 cucharadita
Extracto de almendras — ¼ cucharadita
Harina para todo uso — ¾ taza
Panko rallado — ¾ taza
Para el acabado
Azúcar glas — 1½ tazas
Instrucciones.