En la cocina, a menudo nos encontramos con objetos que creemos que han dejado de ser útiles. Las cubiteras son uno de esos artículos que suelen pasarse por alto una vez que cumplen su función. Sin embargo, estas sencillas bandejas de plástico o silicona son mucho más versátiles de lo que parecen a simple vista.
En lugar de tirarlas, ¿por qué no explorar las innumerables maneras en que se pueden reutilizar para simplificar las tareas diarias y mejorar tus habilidades de organización? Desde trucos culinarios hasta soluciones creativas, las cubiteras pueden ser una herramienta valiosa en cualquier hogar. Aquí tienes diez ideas ingeniosas para darles nueva vida a tus cubiteras viejas.
1. Congela hierbas frescas en aceite de oliva para cocinar fácilmente
Convierte tu cubitera en un asistente culinario congelando hierbas frescas en aceite de oliva. Esto no solo conserva las hierbas, sino que también impregna el aceite con sus sabores, lo que facilita y agiliza la preparación de comidas. Comienza recogiendo hierbas como albahaca, romero o tomillo. Pícalas finamente y coloca una cucharadita en cada compartimento de la cubitera. Llena los compartimentos con aceite de oliva, dejando un pequeño espacio en la parte superior para que se expandan durante la congelación. Una vez congelados, transfiere los cubos a una bolsa de congelador etiquetada para guardarlos a largo plazo. Ahora, cuando estés cocinando, simplemente coloca un cubo en la sartén para un sabor intenso al instante.
2. Prepara papilla casera para bebé en porciones perfectas
Preparar papilla casera para bebé no solo es económico, sino que también garantiza que tu bebé reciba los ingredientes más frescos. Usa las cubiteras para porcionar y congelar la papilla. Comienza cocinando al vapor o hirviendo frutas y verduras, como manzanas, zanahorias o guisantes. Una vez ablandadas, mézclalas hasta obtener un puré suave. Vierte el puré en la cubitera, llenando cada compartimento. Congélalas hasta que estén sólidas y luego transfiere los cubos a un recipiente o bolsa aptos para congelador. Este método te permite descongelar y servir la cantidad justa cada vez, minimizando el desperdicio y proporcionando a tu bebé comidas nutritivas.
3. Prepara cubos de inicio para batidos con frutas y verduras
Optimiza tu rutina matutina preparando cubos de inicio para batidos. Licúa tus frutas favoritas, como plátanos y bayas, con un puñado de verduras como espinacas o col rizada. Agrega un chorrito de jugo o agua para facilitar la mezcla. Vierte la mezcla en la cubitera y congela. Una vez congelados, guarda los cubitos en una bolsa sellada. Por la mañana, coloca algunos cubitos en la licuadora, agrega la leche o yogur que prefieras y licua hasta obtener una mezcla suave. Estos cubitos pre-porcionados hacen que preparar el desayuno sea rápido y sencillo.
4. Convierte café y té en cubitos de hielo sin diluir
Evita las bebidas diluidas usando cubiteras para congelar café o té. Prepara una cafetera o una infusión de té y déjala enfriar. Vierte el líquido frío en la cubitera y congela. Usa estos cubitos en tu café o té helado para mantener todo el sabor sin el efecto diluido del hielo normal. Esto es especialmente útil para los amantes del café frío o para quienes disfrutan de bebidas heladas a sorbos lentos.
5. Crea cubitos caseros de caldo, consomé y salsa