A partir de los 60: con quién conviene vivir en la etapa adulta mayor.
Llegar a los 60, 70 u 80 años no es el final de la historia. Es, en realidad, el inicio de una etapa decisiva donde una sola elección puede marcar la diferencia entre vivir con plenitud o resignarse a sobrevivir. Una de las preguntas más importantes en esta etapa es tan simple como profunda: ¿con quién debería vivir una persona mayor?
Durante décadas se instaló la idea de que el destino natural de la vejez es mudarse a la casa de los hijos. Sin embargo, hoy sabemos que esa decisión, tomada sin reflexión ni estrategia, puede afectar seriamente la salud emocional, la dignidad y la autonomía de quien envejece. En la actualidad, envejecer bien no significa depender, sino diseñar conscientemente el propio bienestar.