A partir de los 60: con quién conviene vivir en la etapa adulta mayor.

La autonomía: la base de una vejez saludable
Mientras exista salud física y claridad mental, vivir en el propio espacio es el mayor acto de amor propio. Mantener la autonomía no es sinónimo de soledad, sino de libertad. Decidir a qué hora levantarse, qué comer, cómo organizar la casa y a quién recibir no son detalles menores: son ejercicios diarios que mantienen activo el cuerpo, la mente y el sentido de identidad.

La ciencia moderna confirma algo que muchas generaciones intuían: realizar tareas cotidianas como cocinar, organizar, administrar gastos y tomar decisiones previene el deterioro cognitivo. Cuando otros hacen todo por una persona mayor, no solo le quitan responsabilidades, también le quitan propósito.

Ver página siguiente

Leave a Comment

Top