Aunque no siempre es posible identificar la causa exacta de un aneurisma, existen factores que pueden aumentar el riesgo. La hipertensión arterial, el tabaquismo, los antecedentes familiares, la edad superior a 40 años, el consumo de ciertas sustancias como la cocaína, y la presencia de enfermedades del tejido conectivo son condiciones que se han asociado a una mayor probabilidad de desarrollarlos. Reconocer estos factores permite a las personas más vulnerables realizar controles periódicos y mantener hábitos de vida que favorezcan la salud vascular.
Es importante recordar que no todo dolor de cabeza indica un problema grave. Sin embargo, cuando aparece de manera súbita, con una intensidad inusual y acompañado de otros síntomas neurológicos, no debe ignorarse. Los especialistas recomiendan prestar atención a las señales del cuerpo y actuar con rapidez ante cualquier sospecha, ya que la detección precoz y el tratamiento oportuno pueden marcar la diferencia.
La información clara y accesible cumple un rol fundamental en la prevención. Conocer qué es un aneurisma cerebral, cómo se manifiesta y cuáles son sus principales factores de riesgo ayuda a tomar decisiones informadas y a buscar atención cuando realmente importa. Escuchar las señales, consultar ante síntomas llamativos y mantener controles médicos regulares son pasos claves para proteger la salud y reducir complicaciones.