¡Aprendí este truco de costillas en un restaurante elegante!

1. Prepara la mezcla de mantequilla
Derrite los 70 g de mantequilla.
Pica finamente el cilantro, el tomillo, el romero y los 3 dientes de ajo.
Mezcla todo con la mantequilla derretida para crear una salsa aromática.

2. Hornea o saltea las papas
Lava las papas pequeñas y cocínalas enteras (al vapor o hervidas) hasta que estén casi listas.
Escúrrelas y colócalas en una bandeja con aceite vegetal, pimienta negra y pimentón ahumado.

Hornéalas o saltéalas en sartén hasta que queden ligeramente doradas.

3. Finaliza con la mantequilla aromática
Cuando las papas estén listas, vierte encima la mezcla de mantequilla con hierbas y ajo.
Mezcla bien para que queden completamente impregnadas del sabor.

Montaje del plato
Sirve las costillas bien calientes, bañadas en su propia salsa.
Acompáñalas con las papas aromatizadas y, si deseas, un poco de cilantro fresco picado por encima.

El aroma es impresionante, y la suavidad de la carne hará que este plato se convierta en uno de tus favoritos.

Consejos adicionales para un resultado perfecto
El sellado es obligatorio. No lo saltes: aporta profundidad de sabor.

Si tienes horno, puedes terminar la cocción a 160 °C durante 1–1.5 horas. Quedan aún más tiernas.

Usa un vino tinto que beberías. El sabor final depende mucho de su calidad.

Si deseas una salsa más espesa, retira la carne al final y reduce la salsa a fuego medio.

Para un sabor más ahumado, agrega un toque extra de pimentón ahumado a la salsa.

Si no te gusta el cilantro, puedes usar perejil.

Reposo recomendado: deja reposar la carne 10 minutos antes de servir para que los jugos se redistribuyan.

Conclusión:
Este truco de cocina, aprendido en un restaurante elegante, transforma unas simples costillas de res en un plato espectacular, aromático y lleno de sabor. Con ingredientes sencillos, técnicas claras y algunos detalles profesionales, podrás disfrutar en casa de una experiencia gastronómica digna de una ocasión especial.

 

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