Si se te pegan al molde, dejalos unos segundos a temperatura ambiente y saldrán fácilmente.
También podés cubrirlos con una fina capa de chocolate derretido antes de volver a congelar: quedan crocantes por fuera y suaves por dentro.
Estos bocaditos helados son perfectos para servir como postre liviano, acompañar el café o disfrutar a media tarde.
Son refrescantes, dulces y con el toque justo de chocolate. Un snack simple, rápido y delicioso que vas a querer tener siempre a mano.
Pages: 1 2