Potencia el sabor: Añade una rodaja de limón o unas gotas de zumo de limón a tu infusión de miel y canela para un toque cítrico refrescante.
Sustitutos de la canela: Si no tienes canela en polvo, puedes utilizar una rama de canela. Simplemente hiérvela en el agua durante unos minutos antes de retirarla y añadir la miel.
Endulzantes alternativos: Aunque la miel es la mejor opción, puedes utilizar otros endulzantes naturales como sirope de agave o stevia si prefieres evitar el azúcar. Recuerda que la miel cruda ofrece mayores beneficios.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar esta mezcla con antelación?
Sí, puedes calentar el agua y añadir la canela con antelación. Sin embargo, es mejor añadir la miel justo antes de consumir la mezcla para preservar sus propiedades.
¿Es seguro consumir miel y canela todos los días?
En general, la miel y la canela son seguras para la mayoría de las personas cuando se consumen con moderación. Sin embargo, las personas con diabetes deben consultar a su médico antes de consumir canela regularmente, ya que puede afectar los niveles de azúcar en la sangre. Además, la miel no debe administrarse a bebés menores de un año debido al riesgo de botulismo.
Preparación paso a paso
Calienta el agua: Vierte una taza de agua en una tetera o cazo pequeño y calienta a fuego lento. Es fundamental evitar que hierva, ya que las altas temperaturas pueden degradar las enzimas beneficiosas de la miel.
Añade la canela: Incorpora una cucharadita de canela en polvo al agua tibia. Remueve suavemente y deja reposar durante unos minutos. Esto permite que la canela libere sus compuestos activos y se integre completamente con el agua.
Endulza con miel: Una vez que el agua se haya enfriado ligeramente y esté tibia al tacto (nunca caliente), añade una cucharada de miel cruda. Remueve con cuidado hasta que la miel se disuelva por completo en el agua, creando una mezcla homogénea.
Disfruta de tu remedio: Bebe esta preparación lentamente, saboreando cada sorbo. Para obtener mejores resultados, se recomienda consumirla por la mañana en ayunas o antes de acostarte.
Consejos y variaciones
Esta sencilla receta se puede adaptar a tus gustos personales. Aquí te dejo algunas ideas:
Potencia el sabor: Añade una rodaja de limón o unas gotas de zumo de limón a tu infusión de miel y canela para un toque cítrico refrescante.
Sustitutos de la canela: Si no tienes canela en polvo, puedes utilizar una rama de canela. Simplemente hiérvela en el agua durante unos minutos antes de retirarla y añadir la miel.
Endulzantes alternativos: Aunque la miel es la mejor opción, puedes utilizar otros endulzantes naturales como sirope de agave o stevia si prefieres evitar el azúcar. Recuerda que la miel cruda ofrece mayores beneficios.