Una rebanada y listo hasta el almuerzo: la avena y el pastel de frutas que preparo cuando quiero comer ligero (y mantener a raya el hambre nerviosa).
Tengo que ser sincera: este pastel nació casi por casualidad, en uno de esos días en que abres la despensa y solo encuentras cosas a medio cocer. Tenía dos manzanas que ya no estaban crujientes, un plátano demasiado maduro para comerlo solo y una bolsa de copos de avena que había empezado a preparar hace … Read more