En un bol, bate el huevo y el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea. Luego, añade el aceite de girasol y la ralladura de limón y sigue batiendo hasta que esté bien integrado.
Incorpora la levadura química y la harina tamizada a la mezcla. Mezcla todo hasta obtener una mezcla homogénea. La masa resultante tendrá un delicioso aroma a limón que denota su fresco sabor.
Divide la masa en porciones pequeñas y colócalas en un molde para muffins, presionando suavemente para formar una canasta pequeña. Asegúrate de que los bordes de las canastas no sean demasiado finos. Hornea las canastillas en un horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante 25-30 minutos, o hasta que estén doradas y firmes. Mientras se hornean, tu cocina se llenará de un irresistible aroma a limón.
Preparación de la crema de limón:
Mientras las canastillas se enfrían, puedes preparar la crema de limón. En una cacerola pequeña, calienta la leche hasta que hierva. En otro tazón, combina la yema de huevo, el azúcar y la maicena.
Vierte la leche caliente sobre la mezcla de yemas, revolviendo constantemente. Luego, regresa la mezcla a la cacerola y calienta a fuego lento hasta que espese. Asegúrate de remover constantemente para evitar que la crema se queme.
Retira del fuego y agrega el jugo de medio limón y esencia de vainilla al gusto.
Una vez que las canastillas se hayan enfriado, rellénalas con la crema de limón. Usa una cucharilla o una manga pastelera para un acabado perfecto.
¡Listo! Tus canastillas de limón están listas para disfrutar. Puedes espolvorear un poco de ralladura de limón o azúcar glas por encima para darle un toque de sabor y decoración.
Las cestas de limón son un delicioso ejemplo de cómo la cocina puede combinar sabores y recuerdos en un solo bocado. Este dulce postre te hará sentir como si estuvieras en casa de tu abuela, disfrutando de su amor y cariño. ¡Espero que disfrutes de esta receta tanto como yo y que te transporte a esos momentos especiales en la cocina de tu familia!