Coliflor con champiñones al ajillo en sartén

Sirve para 4 personas como acompañamiento y para 2-3 como plato principal.

1 coliflor mediana, cortada en ramilletes pequeños (aprox. 4 tazas)
225 g de champiñones cremini o champiñones, rebanados
1 cebolla amarilla pequeña, finamente picada
4 dientes de ajo, picados
2 cucharadas de aceite de oliva (o aceite de aguacate)
1 cucharadita de tomillo seco
1 cucharadita de romero seco (o 1 cucharada de romero fresco picado)
Sal y pimienta negra al gusto
¼ de taza de caldo de verduras (bajo en sodio)
2 cucharadas de levadura nutricional (opcional, pero aporta un toque umami a “queso”)
Perejil o cebollino fresco para decorar
💡 Consejos:

No lave los champiñones; límpielos con un paño húmedo para evitar que se empapen.
Corte la coliflor uniformemente para una cocción uniforme.
Use ajo fresco; el ajo en polvo no tendrá el mismo aroma. Instrucciones paso a paso (Una sola sartén, máximo sabor)
1. Saltear los aromáticos
Calentar el aceite de oliva en una sartén grande (una de hierro fundido funciona de maravilla) a fuego medio.
Agregar la cebolla; cocinar de 3 a 4 minutos hasta que esté blanda.
Agregar el ajo, el tomillo y el romero; cocinar de 30 a 60 segundos hasta que desprendan su aroma.
2. Cocinar los champiñones
Agregar los champiñones y una pizca de sal.
Saltear de 5 a 7 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que suelten la humedad y se doren.
3. Agregar la coliflor y asar al vapor
Agregar los ramilletes de coliflor y ½ cucharadita de sal.
Verter el caldo de verduras.
Tapar y reducir el fuego a medio-bajo. Cocinar de 10 a 12 minutos, revolviendo una vez, hasta que la coliflor esté tierna (se pueda pinchar con un tenedor).
4. Terminar y servir
Destapar. Aumentar el fuego a medio-alto durante 1 o 2 minutos para evaporar el exceso de líquido.
Retirar del fuego. Incorporar levadura nutricional (si se usa) y pimienta recién molida.
Decorar con perejil fresco.
Sugerencias de presentación
🥗 Como plato principal: Cubrir con un chorrito de tahini y limón o con rodajas de aguacate.
🍚 Con cereales: Quinoa, farro o arroz salvaje para un plato más sustancioso.
🥖 Con pan: Masa madre crujiente para absorber los jugos.
🥩 Con proteínas: Perfecto con tofu asado, tempeh o garbanzos.
Consejos de preparación y almacenamiento
Preparación: Se conserva bien en el refrigerador hasta por 4 días.
Recalentar suavemente en una sartén con un chorrito de caldo para restaurar la humedad.
¿Congelar? No es ideal; la coliflor se vuelve blanda al descongelarse.
Preguntas frecuentes
P: ¿Puedo usar coliflor congelada?
R: Sí, pero quedará más blanda. Agréguela en los últimos 8-10 minutos para evitar que se ablande.

P: ¿Sin levadura nutricional?
R: ¡Olvídala! Potencia el umami con 1 cucharadita de salsa de soja o pasta de miso.

P: ¿Puedo prepararlo sin aceite?
R: ¡Sí! Saltéalo en 2 o 3 cucharadas de caldo de verduras, solo con cuidado de que no se pegue.

P: ¿Quieres más sabor?
R: Agrega ½ cucharadita de pimentón ahumado, ralladura de limón o un chorrito de vinagre balsámico al final.

Una sartén llena de nutrición silenciosa
Este plato demuestra que la alimentación a base de plantas es todo menos insípida. Con ajo, hierbas y el toque terroso de los champiñones, es una comida que nutre el cuerpo y reconforta el alma, sin una larga lista de ingredientes ni horas en la cocina.

Así que calienta la sartén, pica el ajo y cocina con presencia. Porque a veces, las comidas más nutritivas son las más sencillas, preparadas con cariño, un chisporroteo a la vez.

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