La granada, muy utilizada en la medicina tradicional, posee propiedades antiinflamatorias y antisépticas.
Preparación : Secar las cáscaras de granada, molerlas hasta obtener un polvo fino y luego mezclarlas con una cucharada de miel.
Aplicación : Aplicar la mascarilla en las zonas afectadas, dejar actuar durante 15 minutos y luego enjuagar con agua tibia.
Utilice este tratamiento diariamente durante dos semanas para observar los primeros resultados.