Una vez seca, podés lijar la superficie para suavizarla y eliminar imperfecciones.
Pintala con acrílicos o aplicá barniz transparente para darle brillo y resistencia.
Si querés lograr un efecto más natural, mezclá el aserrín con tintes de madera o pigmentos antes de moldear.
Guardá la masa en un recipiente hermético si no vas a usarla enseguida, para evitar que se endurezca.
Esta “madera moldeable” casera es una excelente forma de reutilizar materiales y crear piezas decorativas originales.
Económica, ecológica y muy versátil, se convierte en una alternativa ideal para quienes disfrutan de las manualidades y del arte sustentable.
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