Preparar la fruta: Cortar la fruta en trozos pequeños, dejando la cáscara. Se pueden separar los gajos de manzana y naranja, o dejar el limón entero, cortado por la mitad.
Calentar el vino: Verter el vino tinto en una cacerola grande y encender el fuego. Llevar el vino a ebullición a fuego lento.
Añadir los ingredientes: Cuando el vino empiece a calentarse, añadir la fruta, medio limón, ramas de canela, clavos de olor, anís estrellado, nuez moscada y azúcar. Remover bien.
Cocinar a fuego lento: Dejar hervir el vino caliente a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, o hasta que el azúcar se haya disuelto por completo. No dejar que el vino hierva demasiado, ya que el alcohol se evaporará por completo. Presentación: ¡El vino caliente está listo para disfrutar! Sirva la bebida en tazas o vasos y, si lo desea, añada algunas piezas de fruta o una rama de canela para decorar.
Consejos adicionales
Si prefiere una bebida menos dulce, puede reducir la cantidad de azúcar o sustituirla por un edulcorante natural. También puede añadir otras especias, como cardamomo o clavo molido, para realzar aún más el sabor.
¡Prepare su propio vino caliente casero y disfrute de un momento cálido y aromático de relajación durante los fríos días de invierno!
(Artículo escrito por Giulia Dalla Giovanna en noviembre de 2021 y actualizado por el equipo editorial en noviembre de 2024)