Con el tiempo, nuestras almohadas pueden amarillear y mancharse, incluso estando protegidas por fundas. La exposición nocturna a fluidos corporales como el sudor, que penetran la tela, puede provocar la acumulación de polvo, grasa, células muertas de la piel e incluso ácaros. Para quienes sufren de alergias, una almohada limpia es fundamental para un buen descanso y una mayor comodidad. En este artículo, aprenderá cómo limpiar eficazmente las almohadas sucias de su cama, garantizando así un sueño reparador y noches de descanso.