1. Lavar y cortar el calabacín
Cortar el calabacín en rodajas de aproximadamente ½ cm de grosor. Si lo prefiere, también puede cortarlo en rodajas largas para hacer filetes más grandes, como escalopes de verduras.
2. Preparar el rebozado
En un bol, batir los huevos con una pizca de sal y pimienta. En otro bol, mezclar el pan rallado y el queso parmesano rallado (también se pueden añadir hierbas aromáticas para darle sabor).
3. Rebozar las rodajas
Rebozar cada rodaja de calabacín primero en el huevo y luego en el pan rallado, presionando firmemente para cubrir ambos lados.
4. Cocina las chuletas
En una sartén: Calienta el aceite y fríe las chuletas hasta que estén doradas y crujientes, unos 2-3 minutos por lado. Escurre sobre papel absorbente.
En el horno: Coloca las rebanadas en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal, rocía con un chorrito de aceite y hornea a 200 °C (400 °F) durante unos 15-20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo.
Variaciones para probar
Chuletas de calabacín rellenas: Rellena dos rebanadas con mozzarella y jamón antes de rebozarlas.
Versión vegana: Sustituye el huevo por harina de garbanzos y agua o leche vegetal.
Rebozado extra crujiente: Usa panko japonés en lugar de pan rallado tradicional.