Para la bechamel echamos un fondo de aceite de oliva, y comenzamos a calentarlo, en ese fondo echamos 4 cucharadas de harina y removemos hasta crear una masa espesa, a esta masa le vamos añadiendo leche, sin parar de revolver. La leche irá haciendo que la masa sea cada vez menos espesa, cuando creamos que la consistencia ya es lo suficientemente cremosa paramos de añadir leche. Tenemos que tener especial cuidado en que no nos quede líquida, pues sino no podríamos amasar las croquetas.
Patatas Alioli
Alitas de Pollo al Ajillo
A esta bechamel añadimos las carnes picadas, lo mezclamos todo y lo dejamos enfriar. Una vez frío vamos a dar forma a las croquetas, para ello vamos tomar pequeñas porciones, les damos forma y las rebozamos pasándolas primero por el huevo batido y después por el pan rallado.
Las croquetas ya estarían echas, sólo quedaría freirlas.
Un truco para el rebozado es primero dar forma a la masa y luego hacer el rebozado, es más rápido y, así, podremos utilizar una mano sólo para el huevo y otra sólo para el pan rallado y evitamos que se cree una masa es nuestros dedos.