No laves el ajo con agua, ya que la humedad acelera el moho y la brotación.
Usa una bolsa de papel y hazle 4 o 5 pequeños agujeros con tijeras para permitir la ventilación.
Coloca el ajo sin apretarlo demasiado, dejando espacio para que “respire”.
Guarda la bolsa en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa.
Resultado
El ajo se conserva en buen estado entre 2 y 3 meses, sin brotar ni secarse, ideal para el uso diario.
Método 2: Frasco con bicarbonato (perfecto para ambientes húmedos)
Si tu cocina es húmeda o el ajo suele brotar con facilidad, este método es muy efectivo.
Paso a paso
Coloca 1 o 2 cucharadas de bicarbonato de sodio en el fondo de un frasco seco.
Añade una capa de ajos enteros, sin pelar.
Espolvorea una fina capa de bicarbonato encima.
Repite el proceso hasta llenar el frasco.
Cierra bien y guarda en un lugar seco y ventilado, lejos del sol.
Mantenimiento