Los gatos son cazadores por naturaleza, y cuando no tienen una salida adecuada para esa energía, como juguetes interactivos o tiempo de juego, podrían redirigir ese instinto de caza reprimido hacia ti. El “mordisco” suele ser suave o juguetón, pero aun así puede doler.
Puedes reducir este comportamiento:
Ofreciendo sesiones de juego diarias con juguetes de varita o ratones con hierba gatera.
Observando las primeras señales de sobreestimulación, como el movimiento de la cola o las orejas hacia atrás.
Deteniendo las caricias con cuidado antes de que tu gato llegue a su límite.
💬 Reflexión final
Cuando tu gato se frota contra ti,