La cúrcuma también tiene efectos positivos sobre el cerebro. Estimula la producción de la hormona BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), que favorece la regeneración de neuronas y mejora la memoria. Además, puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
6. Combate el envejecimiento celular
Los antioxidantes de la cúrcuma protegen las células del daño oxidativo, uno de los principales responsables del envejecimiento. Por eso, incluirla en la alimentación puede contribuir a una piel más sana, joven y luminosa.
Cómo consumir la cúrcuma correctamente
Existen varias formas de aprovechar los beneficios de la cúrcuma. A continuación, algunas de las más efectivas:
En infusión o té
Hierve una taza de agua con una cucharadita de cúrcuma rallada o en polvo. Puedes añadir un poco de jengibre y miel para potenciar su efecto antiinflamatorio y mejorar el sabor.
En polvo como condimento
Agrega cúrcuma en tus comidas: sopas, arroces, verduras o batidos. Además de dar un color dorado intenso, realza el sabor y aporta múltiples beneficios.
Con pimienta negra
La pimienta negra mejora la absorción de la curcumina hasta 20 veces, por lo que siempre se recomienda combinarlas. Una pizca basta para potenciar sus efectos.
En cápsulas o suplementos
Si deseas una dosis más concentrada, puedes consumir cápsulas de cúrcuma con curcumina estandarizada. Siempre es recomendable consultar con un profesional de salud antes de iniciar su uso regular.