El talento y la determinación de Sally brillaron en 1979, cuando ganó su primer premio Oscar por su papel en “Norma Rae”. En esta película, encarnó a una trabajadora textil que lucha por los derechos laborales, mostrando una faceta poderosa y emotiva de su capacidad actoral. Su segundo Oscar llegó en 1984 con “Places in the Heart”, consolidando su estatus como una actriz de renombre.
La televisión también fue un espacio donde Sally se destacó. Ganó múltiples premios Emmy por interpretaciones memorables, como en la miniserie “Sybil” y las exitosas producciones “ER” y “Brothers & Sisters”. Estos logros reflejan su habilidad para navegar entre diferentes formatos y géneros, cautivando a audiencias de todas las edades.
Además de su carrera, Sally se enorgullece de su legado como madre. Sus tres hijos, Peter, Eli, y Sam, han encontrado sus propios caminos en la industria del entretenimiento, demostrando que el talento y la pasión corren en la familia.

