La comida es profundamente emocional. Está ligada a las tradiciones familiares, las conversaciones nocturnas, las celebraciones y el consuelo en los momentos difíciles. Cuando se nos pide que renunciemos a una, no solo elegimos una comida, sino qué apego emocional podemos liberar.
No hay una respuesta correcta ni incorrecta. Cada elección refleja una fortaleza diferente: adaptabilidad, disciplina, independencia o inteligencia emocional.
¿Y tú, qué elegiste?
Y lo más importante… ¿por qué?
Deja tu respuesta en los comentarios y descubre cómo decidieron otros. Te sorprenderá lo mucho que una simple elección de comida puede revelar.