- Cortá una cebolla mediana en rodajas o trozos pequeños.
- Colocá los trozos en una olla con una taza de leche.
- Herví a fuego lento hasta que la cebolla esté tierna y la leche tome un color amarillento.
- Colá la mezcla y consumila mientras esté tibia para aprovechar sus propiedades al máximo.
Consejos útiles
- Para un mejor sabor: Si el gusto es muy fuerte, podés endulzar la bebida con un poco de miel, que también tiene beneficios antibacterianos.
- Consumo moderado: Esta bebida puede tomarse una vez al día cuando se busque aliviar síntomas específicos o como refuerzo ocasional para las defensas.
- Consulta profesional: Si padecés alguna condición médica o alergia, es recomendable consultar a un especialista antes de probar este remedio.
Hervir cebolla en leche es un método sencillo y accesible para cuidar tu salud de manera natural.
Desde aliviar molestias respiratorias hasta mejorar tu digestión, esta receta tradicional tiene mucho para ofrecer.
¡Dale una oportunidad y comprobá sus beneficios!