Cuando caminar deja de ser natural

Muchas personas mayores adaptan su vida a la debilidad. Caminan menos, se sientan más, evitan trayectos largos y reducen actividades. Ese ajuste parece lógico, pero puede acelerar la pérdida muscular. El cuerpo interpreta la falta de movimiento como una señal de “ahorro” y reduce masa y fuerza.
Estudios sugieren que pequeños apoyos nutricionales, junto con hábitos constantes, pueden marcar diferencia. Y aquí es donde los tés entran en escena. Puede que estés pensando que una bebida no puede influir en el músculo. Esa duda es normal. Pero espera, porque lo siguiente conecta tradición, ciencia y rutina diaria.
Beneficios que se revelan poco a poco
Beneficio 9: recuperar la sensación de calor interno

Don Rafael, 72 años, comenzó con un té por la mañana. Describía una sensación de calor que recorría el cuerpo lentamente. Esa percepción puede estar relacionada con una activación circulatoria suave. Y prepara el terreno para algo más profundo.
Beneficio 8: apoyo digestivo que libera energía
Una digestión pesada roba energía. Algunos tés favorecen la digestión y ayudan a que el cuerpo aproveche mejor los nutrientes. Menos pesadez puede traducirse en más disposición para moverte, incluso sin darte cuenta.
Beneficio 7: mejor hidratación consciente

Con la edad, muchas personas beben menos líquidos. Un té agradable aumenta la hidratación diaria, algo clave para el funcionamiento muscular. Este detalle suele pasarse por alto, pero marca diferencia.