Por ejemplo, si planeas salir a cenar con tu pareja, intenta ser más intencional en la forma de hacerlo. Esto podría incluir reservar un restaurante que les guste mucho a ambos o pedir comer en un lugar más tranquilo del restaurante para tener más tiempo para charlar. Reduce el ritmo y trata de prestar atención al momento, absorbiendo todos los sentidos que estás experimentando tanto como puedas.
También puedes aumentar tus emociones positivas dedicando tiempo al juego. Para los adultos, jugar significa hacer algo simplemente porque lo disfrutas, no porque tenga un propósito específico. Jugar te dará un impulso de emociones positivas, lo que a su vez puede beneficiar tu salud.
El consejo de Dick Van Dyke puede ser acertado. Si bien no podemos controlar todo lo que afecta nuestra salud, aprender a gestionar la ira y a dar cabida a una actitud más positiva ante la vida puede contribuir tanto al bienestar como a la longevidad.