Antibacteriano: combate bacterias dañinas que pueden atacar las raíces o las hojas.
Antifúngico: previene la aparición de moho y hongos en el sustrato o la base de la planta.
Repelente natural: ayuda a alejar insectos como cochinillas, pulgones y mosquitos del sustrato.
Estimulante del crecimiento: sus compuestos azufrados y minerales fortalecen la planta desde la raíz.
Protector del sistema inmunológico vegetal: actúa como un escudo natural, sobre todo cuando la planta está débil.
Todo eso con algo tan simple como un diente de ajo.
Orquídeas rosadas en flor con hojas verdes, un bulbo de ajo en mano, mostrando decoración natural del hogar.
Dos formas seguras de usar ajo en orquídeas
Este truco se puede aplicar de dos maneras. Ambas son efectivas, pero cada una tiene su momento ideal.
1. Infusión de ajo para regar
Es el método más suave y seguro. Perfecto como tratamiento preventivo mensual o para mantener la planta fuerte.
Qué necesitas:
1 diente de ajo
1 taza de agua (250 ml)
Un recipiente con tapa
Cómo se prepara:
Pela el ajo y aplástalo un poco con una cuchara o cuchillo.