Cuando te encuentras con un pequeño lavabo de porcelana en un lugar inesperado, vale la pena recordar que no se trata de un “error de plomería”. Es una “reliquia de una época en la que las casas se construían pensando en la vida real, no en la estética de Instagram”.
En lugar de verlo como una rareza, podemos apreciarlo como una pieza significativa de la historia con agua corriente. Estos humildes accesorios reflejan discretamente cómo la vida cotidiana, las costumbres y el diseño del hogar han evolucionado a lo largo del último siglo.