Además de mejorar el sueño, la canela tiene un efecto termogénico: estimula la producción de calor corporal y aumenta ligeramente el gasto energético. Este proceso favorece el metabolismo, promoviendo el uso de la grasa como fuente de energía. Además, gracias a su efecto sobre los niveles de azúcar en sangre, reduce las punzadas de hambre repentinas y los antojos nocturnos.
Cómo usarlo en tu rutina nocturna
Infusión relajante: Calienta una taza de leche (incluso leche vegetal) y añade media cucharadita de canela molida.
Té digestivo: Prepara una infusión con agua caliente, una rama de canela y una rodaja de limón para tomar después de cenar.
Dale sabor a tus postres: Espolvorea canela sobre yogur o fruta cocida para darle un toque dulce y picante sin azúcar añadido.
Un aliado sencillo y natural
Incluir canela en tu dieta nocturna puede convertirse en un pequeño ritual beneficioso: relaja, mejora el sueño y estimula el metabolismo. Por supuesto, para obtener resultados duraderos, debe combinarse con un estilo de vida equilibrado y una dieta saludable.