Trocear, licuar y colar toma menos de dos minutos. No hay listas eternas ni conteos obsesivos. La constancia gana a la perfección.
Quienes sostienen el hábito suelen decir lo mismo: “Es tan fácil que no lo dejo”. ¿Cuánto vale eso para ti?
5. Romper el mito de “todo es genético”
Es común pensar que “si mi mamá tuvo diabetes, yo también”. La genética influye, sí, pero los hábitos diarios también.
La combinación de fibra del nopal y ácido cítrico del limón se ha estudiado por su apoyo a la sensibilidad a la insulina como parte de una alimentación balanceada. Tu ADN no decide solo. Tu jarra también cuenta.
4. Sensación de piernas más ligeras
Algunos notan menos hinchazón en pies y tobillos tras varios días. El pepino apoya la hidratación y el equilibrio de líquidos. El cilantro acompaña la circulación periférica.
Caminar se siente distinto. No es inmediato para todos, pero cuando llega, se nota. ¿Recuerdas esa ligereza?
Fibra soluble del nopal
Hidratación del pepino
Compuestos vegetales del cilantro
Y todavía quedan apoyos clave.
3. Abdomen menos inflamado