¿Has sentido alguna vez que tus ojos “arden” después de un día frente a la pantalla? ¿Esa sensación de cansancio que no llega a ser dolor, pero molesta cada vez que parpadeas? Tal vez incluso has buscado algo natural, algo que no sea agresivo, algo que te dé alivio sin esfuerzo.

En muchos hogares mexicanos existe un pequeño tesoro verde para esos momentos: el oregano orejón, una hoja grande, aromática y poderosa en su simplicidad. Cuando se cocina o se tritura, desprende un aroma tibio y herbal que recuerda a las infusiones de la abuela. Su agua, al enfriarse, se convierte en un remedio tradicional para “descansar” la vista.