Debido a que las freidoras de aire generan mucho calor en un espacio reducido, pequeños problemas pueden agravarse rápidamente:
Acumulación de grasa en el interior de la unidad
Cables desgastados o tomacorrientes inestables
Ubicación demasiado cerca de artículos inflamables como toallas de papel, cortinas o armarios
Para reducir estos riesgos, los profesionales de la seguridad recomiendan desenchufar la freidora de aire después de cada uso, especialmente durante la noche o al salir de casa. Este simple hábito ayuda a minimizar la tensión eléctrica y reduce la posibilidad de incidentes inesperados.
Maneras sencillas de mantenerse seguro
Mantener la seguridad de la freidora de aire no requiere mucho esfuerzo: