¿Tienes un anillo, pulsera o collar favorito que se ha oscurecido con el tiempo? Antes de recurrir a productos químicos agresivos, prueba este método sencillo, económico y sorprendentemente eficaz, transmitido de generación en generación. Es un remedio suave que devuelve el brillo sin dañar ni siquiera las piedras o joyas más delicadas.
¿Por qué funciona? La ciencia sencilla
La reacción que tiene lugar en el recipiente es un ejemplo clásico de reducción química :
El azufre presente en el aire y en la piel se une a la plata, formando una pátina oscura (sulfuro de plata) .
El aluminio ( papel de aluminio) y el bicarbonato de sodio en agua caliente crean una ligera corriente electroquímica.
En esta reacción, el azufre se “desprende” de la plata y es “atraído” al aluminio, dejando sus joyas limpias y brillantes.
Lo que necesitas (5 minutos e ingredientes de la despensa)
Un cuenco de vidrio o cerámica (¡no de metal!).
Lámina de aluminio
bicarbonato de sodio (2-3 cucharadas)
agua hirviendo
Una pizca de sal fina (opcional, mejora la conductividad)
Un paño suave y limpio (por ejemplo, de microfibra)
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Procedimiento paso a paso