Construir una buena relación: Charlar con el personal resulta agradable y natural.
Mostrar amabilidad: Las acciones reflejan calidez y apertura.
Disfrutar del trabajo en equipo: Colaborar les da energía.
Dar una buena impresión: Los gestos refuerzan su imagen de personas agradables.
Para los extrovertidos, la motivación surge de la conexión y el disfrute social, más que de la comodidad personal.
3. Frecuencia y motivación
Tanto los introvertidos como los extrovertidos pueden limpiar los platos, pero las razones difieren:
Introvertidos: Impulsados por el deseo de reducir la presión social o evitar la sobreestimulación.
Extrovertidos: Impulsados por el disfrute de la interacción y la interacción.
El acto en sí no define la personalidad; la intención subyacente sí.
4. Motivación interna vs. externa
Los estudios de personalidad enfatizan que la introversión y la extroversión se relacionan con el enfoque de la energía:
Introvertidos: Motivación interna: “Hago esto para sentirme más a gusto”.
Extrovertidos: Motivación externa: “Hago esto para conectar con los demás”.
Dos personas pueden realizar el mismo gesto por razones completamente diferentes.
5. El panorama general