Aquí está la tarta de queso vienesa, quizás la más deliciosa del mundo. La corteza es crujiente y desmenuzable, pero no como una galleta, y combina de maravilla con un relleno de ricotta suave y cremoso. La superficie, decorada con almendras laminadas, ofrece un deleite único al paladar.
Una tarta digna de un imperio, magnífica, pero increíblemente fácil de hacer. Causarás una gran impresión cuando, al final de una cena con tus amigos de toda la vida, la sirvas con gran entusiasmo. ¡Y qué satisfacción ver a tus invitados con los ojos abiertos de alegría, solo para caer en la tentación de repetir!
¿A qué esperas? Necesitarás:
Anuncio
Para la base:
40 g de azúcar
180 g de harina
1/2 cucharadita de levadura química
1 huevo
100 g de mantequilla muy fría
10 g de azúcar vainillado
Para el relleno: