No te duches si estás mareado o débil
Si tienes problemas de equilibrio, considera una silla de ducha
Mantén el baño bien ventilado y con buena iluminación
Nunca te apresures al salir
La ducha puede ser un momento de bienestar o un riesgo silencioso. Con pequeños cambios en la temperatura, el tiempo y el entorno, es posible proteger el corazón, el cerebro y la independencia física. Cuidarse en lo cotidiano es una de las formas más poderosas de prevención.