Tritura las hojas de laurel y colócalas en un frasco de vidrio con cierre hermético.
Añade el alcohol y remueve ligeramente.
Conserva el frasco en un lugar cálido y seco durante 10 días.
Transcurridos 10 días, cuela la infusión y transfiérela a un recipiente de vidrio nuevo y limpio.
Modo de empleo:
Masajea la infusión en las zonas doloridas una o dos veces al día. Este tratamiento se recomienda para periodos cortos (hasta un mes) y no debe ingerirse bajo ninguna circunstancia.
Una alternativa natural: infusión de jengibre y cúrcuma
Si buscas un remedio natural alternativo, también puedes probar la infusión de jengibre y cúrcuma, conocida por sus potentes propiedades antiinflamatorias. Esta bebida es útil para combatir el dolor articular, fortalecer el sistema inmunitario y mejorar la digestión. Simplemente hierve una rodaja de jengibre fresco y media cucharadita de cúrcuma en agua durante 10 minutos, cuela y bebe caliente. Es una excelente solución para quienes prefieren un enfoque interno y completamente natural para el bienestar diario.
Advertencias importantes
El uso externo de la infusión es seguro por tiempo limitado, pero no debe aplicarse sobre heridas abiertas ni piel irritada. Consulte a un médico si experimenta dolor persistente o si ya está tomando medicación.