En 2020, incluso un joven de 14 años logró sobrevivir a un viaje de dos semanas en condiciones semejantes. Cada historia demuestra el nivel de desesperación de quienes buscan una oportunidad en Europa, arriesgando todo para alcanzar su meta.

Las Islas Canarias se han convertido en uno de los principales puntos de llegada de personas que parten desde África occidental. En los últimos años, miles han realizado travesías similares, ya sea en barcos sobrecargados o en situaciones de polizones. Aunque las autoridades advierten sobre los peligros, el flujo no se detiene.
El caso de estos tres hombres es un recordatorio de los retos migratorios actuales y de la necesidad de encontrar soluciones más seguras y humanas para quienes buscan un futuro distinto. La travesía de once días en el timón de un barco no es solo un viaje extremo, sino una señal de esperanza y desesperación a la vez.