Jabón Casero de Vinagre y Bicarbonato

100 gramos de jabón neutro rallado: Proporciona el poder limpiador básico y ayuda a crear la textura cremosa del producto, puede ser jabón de glicerina o cualquier jabón sin perfume.

10 gotas de aceite esencial: Ingrediente opcional que aporta fragancia natural agradable y propiedades antibacterianas adicionales, opciones populares incluyen lavanda, limón, eucalipto o árbol de té.

Preparación
Etapa 1: Comience preparando todos los ingredientes y utensilios necesarios. Ralle el jabón neutro con un rallador de cocina de agujeros finos hasta obtener 100 gramos de escamas pequeñas y uniformes. Las escamas finas se disolverán mucho más rápido y eficientemente que trozos grandes, garantizando un producto final homogéneo y sin grumos.

Etapa 2: En una olla grande, caliente el litro de agua a fuego medio. El agua debe estar muy caliente pero sin llegar al punto de ebullición. La temperatura ideal es cuando el agua está a punto de hervir pero aún no burbujea activamente. Este nivel de calor es perfecto para disolver el jabón sin alterar sus propiedades.

Etapa 3: Una vez que el agua alcance la temperatura adecuada, retire la olla del fuego y colóquela en una superficie resistente al calor. Este es el momento de preparar la mezcla de vinagre y bicarbonato, que es uno de los pasos más espectaculares del proceso.

Etapa 4: En un recipiente grande y profundo, preferiblemente de vidrio o plástico resistente, vierta la taza de vinagre blanco. Ahora viene la parte mágica: añada gradualmente el bicarbonato de sodio, una cucharada a la vez. Observará una reacción efervescente inmediata con abundante espuma y burbujas. Esta reacción química produce dióxido de carbono, que es completamente inofensivo. Continúe añadiendo el bicarbonato poco a poco, esperando a que la efervescencia disminuya entre cada adición.

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