Recibir el primer smartphone se ha vuelto casi un “rito de paso” para muchos niños. Para algunas familias es seguridad; para muchos chicos, la llave de su vida social. Pero una investigación reciente sugiere que la edad a la que llega podría vincularse con señales de riesgo en salud.
El estudio, publicado en Pediatrics, evaluó si la posesión de smartphone y la edad de adquisición se asocian con tres resultados a los 12 años: depresión, obesidad y sueño insuficiente.
Qué investigó el estudio
Los autores analizaron 10,588 participantes del estudio ABCD, un proyecto longitudinal grande sobre desarrollo adolescente en Estados Unidos.
La información sobre smartphone (si tenían y a qué edad lo obtuvieron por primera vez) fue reportada por cuidadores. Con modelos estadísticos, compararon esas variables con indicadores de depresión, obesidad y sueño insuficiente a los 12 años.
La idea no es “demonizar” la tecnología, sino medir si el momento de acceso se relaciona con cambios concretos de salud en una etapa especialmente sensible.
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Los hallazgos clave a los 12 años
A los 12 años, 6,739 participantes tenían smartphone y 3,849 no. Al comparar ambos grupos, la posesión de smartphone se asoció con mayores probabilidades de los tres desenlaces evaluados.
En números: depresión (OR 1.31), obesidad (OR 1.40) y sueño insuficiente (OR 1.62) frente a quienes no tenían smartphone. Dicho de forma simple: En esta muestra, el grupo con smartphone presentó esos problemas con más frecuencia.