La importancia del magnesio para el organismo radica en que una deficiencia, aunque sea leve, puede tener repercusiones negativas significativas en nuestra salud. Dada su participación en tantas funciones vitales, una ingesta insuficiente puede manifestarse de diversas maneras. Los síntomas pueden incluir fatiga, debilidad muscular, calambres, entumecimiento, hormigueo, latidos cardíacos irregulares e incluso cambios de humor como ansiedad o depresión. A largo plazo, una deficiencia crónica de magnesio puede aumentar el riesgo de desarrollar condiciones como osteoporosis, hipertensión, enfermedades cardíacas y diabetes.
Desafortunadamente, la deficiencia de magnesio es más común de lo que se piensa, debido a factores como la calidad del suelo en la agricultura moderna, el procesamiento de alimentos que reduce su contenido mineral y ciertas condiciones médicas o medicamentos que pueden afectar su absorción o aumentar su excreción. Por tal razón, es importante mantener una adecuada ingesta de magnesio por medio de la alimentación rica en vegetales de hoja verde, semilla, frutos, legumbres y granos enteros.