Se cree que quienes tienen las puntas de los dedos redondeadas aprecian la calma, el equilibrio y el espacio personal. Suelen tener dificultades con la presión o los plazos estrictos y detestan los entornos competitivos. Se inclinan por las rutinas constantes y destacan por mantener el estrés innecesario alejado de sus vidas.
2. Puntas de los dedos puntiagudas
Las puntas de los dedos puntiagudas se asocian con la imaginación y la sensibilidad artística. Quienes las tienen tienden a ser soñadoras, intuitivas, espirituales y profundamente conectadas con la belleza y la creatividad. Visualizan versiones ideales de sus vidas y las persiguen, aunque ocasionalmente pueden refugiarse en su interior.
3. Puntas de los dedos cuadradas
Las puntas de los dedos cuadradas se vinculan con la practicidad y el buen juicio. Las personas con esta forma suelen ser estables, estructuradas y muy organizadas. La planificación, la rutina y los sistemas claros les dan una sensación de estabilidad. Analizan las decisiones con cuidado y rara vez las dejan al azar.
4. Puntas de los dedos anchas o en forma de pala