La mujer más anciana del mundo, que vivió hasta los 117 años, revela el alimento que comía todos los días para vivir tanto tiempo

Desde joven, siguiendo el consejo de un médico que le recomendó más proteínas, comía tres huevos al día: dos crudos y uno cocido. Este hábito lo mantuvo por más de 90 años.
Además, acompañaba su alimentación con frutas, galletas, y pequeñas porciones de carne o pasta. No tomaba mucho café, evitaba los dulces en exceso y rara vez bebía alcohol.

Emma afirmaba:

“Nunca me caso con la comida. Como lo que necesito, no lo que deseo.”

Su enfoque era simple: alimentarse para nutrir el cuerpo, no para complacer el gusto, y evitar la sobrecarga de comidas pesadas o artificiales.

La clave de su dieta: los huevos crudos
Los huevos son una fuente natural de proteínas de alta calidad, además de contener vitaminas A, D, E, B12, hierro y ácidos grasos esenciales. Al consumirlos crudos, Emma obtenía nutrientes en su forma más pura y sin alteraciones por la cocción.
Aunque hoy no se recomienda comer huevos crudos por razones de seguridad alimentaria (riesgo de salmonella), la experiencia de Emma demuestra cómo este alimento fue para ella una fuente de energía, resistencia y longevidad.
Sus médicos destacaban que tenía una salud asombrosamente estable para su edad, sin enfermedades crónicas graves y con una mente lúcida hasta el final.Comprar vitaminas y suplementos

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